Bajo el lema “Primeros meses del PPWR: avances, brechas y retos”, el VIII Congreso de Packaging y Economía Circular, organizado por el Clúster de Innovación en Envase y Embalaje en Feria Valencia, ha reunido a representantes de fabricantes, marcas, distribución, SCRAP, gestores y recicladores, administraciones y centros tecnológicos para compartir experiencias y analizar soluciones que permitan avanzar hacia una gestión más eficiente y circular de los envases.
La aplicación del nuevo Reglamento europeo de envases y residuos de envases (PPWR) plantea retos significativos para las empresas y para todas las entidades que intervienen en la gestión de los envases industriales. En este contexto, Pilar Arrayás, directora de Cartón Circular, ha participado en la mesa de debate “RAP y SCRAP: el nuevo mapa de la gestión de los envases”, junto a representantes de otros SCRAPs.
Durante su participación, ha puesto el foco en cuatro cuestiones fundamentales para consolidar el modelo: el cumplimiento de las obligaciones, la trazabilidad de los residuos, la aplicación de criterios comunes entre SCRAP y la adaptación de la normativa a la realidad operativa de las empresas.
Facilitar el cumplimiento y ofrecer seguridad a las empresas
Uno de los principales retos identificados es conseguir que todas las empresas obligadas cumplan con sus responsabilidades en materia de envases. Arrayás ha señalado que “todavía hay compañías que no se han inscrito en el Registro de Productores de Producto (RPP)” y ha defendido que “las obligaciones deben aplicarse de forma ágil y sencilla, dando facilidades para cumplir a las pequeñas empresas, especialmente”. Para ello, considera fundamental reforzar la labor pedagógica y el asesoramiento, de modo que puedan comprender sus obligaciones.
En este sentido, la directora de Cartón Circular ha subrayado la necesidad de que las administraciones contribuyan a armonizar los criterios de aplicación de la normativa y ofrezcan respuestas claras ante las incertidumbres que genera el actual marco regulatorio. La colaboración público-privada resulta esencial para resolver dudas y proporcionar mayor seguridad a las empresas.
La trazabilidad debe llegar hasta el destino final del residuo
La acreditación de la gestión de los residuos de envases ha sido otro de los ejes de su intervención. Arrayás ha destacado la importancia de reforzar las auditorías sobre los envases puestos en el mercado y su gestión posterior, así como de facilitar el acceso a información fiable que permita acreditar la trazabilidad completa.
“En nuestro día a día luchamos para conseguir y asegurar el destino final de los residuos de envases, garantizando la trazabilidad final de su gestión”, ha señalado durante el debate.
Modelos distintos, pero con las mismas reglas
Otro de los aspectos abordados en la mesa redonda ha sido la necesidad de garantizar unas condiciones de competencia equitativas entre los SCRAP. Aunque los sistemas pueden desarrollar modelos de gestión diferentes, Arrayás ha defendido que deben operar conforme a las mismas reglas y con criterios transparentes.
En este sentido, ha advertido que “las diferencias en la aplicación de las obligaciones pueden generar desigualdades en el sistema, por lo que resulta necesario avanzar hacia criterios homogéneos que permitan evaluar el cumplimiento en condiciones comparables”.
La intervención también ha abordado las implicaciones de atribuir las obligaciones de la RAP al fabricante físico del envase. Según ha expuesto Arrayás, aplicar esta responsabilidad sin tener en cuenta la cadena puede generar ineficiencias, dificultar la trazabilidad de la información y limitar el conocimiento sobre el canal o el país en el que el envase acabará convirtiéndose en residuo.
Transparencia en los incentivos y respeto a la operativa existente
Como cierre, Pilar Arrayás ha incidido en la importancia de que los incentivos económicos vinculados a la trazabilidad sean transparentes y se dirijan al poseedor final del residuo, en línea con el modelo defendido por Cartón Circular.
“Considero que los mecanismos de financiación y obtención de información deben respetar las relaciones comerciales existentes entre las empresas y sus gestores habituales, sin alterar innecesariamente la operativa ni generar distorsiones en el mercado del reciclaje”, añadió Arrayás.
Cartón Circular defiende una aplicación de la RAP basada en la claridad normativa, la trazabilidad verificable, la transparencia económica y la igualdad de condiciones entre sistemas. El objetivo es facilitar el cumplimiento de las empresas y garantizar que los residuos de envases se gestionen correctamente, con información fiable sobre su destino y respetando la realidad de la cadena de valor.
Además, el equipo de Cartón Circular ha contado con un espacio propio en el Congreso para atender a las empresas interesadas en conocer las ventajas de adherirse al sistema, así como las soluciones y herramientas que ofrece para facilitar el cumplimiento de la normativa de envases y residuos de envases.
